Halloween – Samhain 30 de abril Hemisferio Sur

30 de abril Hemisferio Sur – 31 de octubre Hemisferio Norte
La palabra “Halloween” es una contracción de la expresión inglesa “All Hallow’s Eve“. Literalmente, significa “Víspera de Todos los Santos“. Aparentemente, pues, esta celebración macabra y humorística anglosajona estaría vinculada a una fiesta solemne y considerada como de estricta observancia por la Iglesia Católica: el Primero de Noviembre, festividad de Todos los Santos. Pero esto no es del todo cierto.

¿Cuales son los orígenes de Halloween?

El verdadero origen de esta fiesta anglosajona es milenario y de variada procedencia. Halloween tiene una raíz céltica y otra romana.
Los romanos dedicaban la fiesta denominada Ferraría al descanso y la paz de los muertos, haciendo sacrificios y elevando diversas plegarias a sus dioses paganos. También los romanos dedicaban una festividad a Pomona, la diosa de las cosechas y los frutos, cuyo símbolo es una manzana – uno de los juegos tradicionales del Halloween es el juego de morder la manzana (bobbing for apples)-. Pero con anterioridad, ya los pueblos celtas de Irlanda, Gales, Escocia y norte de Francia, celebraban la festividad llamada Samhain.
Samhain o La Samon era un festival que ocurría entre finales de octubre y principios de noviembre, un rito en que se celebraba el final de la temporada de las cosechas y el comienzo del invierno. Los druidas, auténticos sacerdotes o chamanes célticos, creían que en una determinada noche, la del 31 de octubre, las brujas gozaban de mayor vitalidad, a los propios druidas se les concedía el don de adivinar el futuro, los límites entre el mundo de los vivos y el mundo de los muertos desaparecían completamente, e incluso, que los fantasmas de los muertos venían del otro mundo a llevarse consigo a los vivos. Por eso, en la noche de Samhain los druidas preparaban enormes fogatas y hacían conjuros, intentando ahuyentar a los malos espíritus, y la gente dejaba dulces o comida a la puerta de sus casas, en la superstición de que los difuntos, a quienes las leyendas les atribuían la autoría de las más crueles atrocidades, se irían contentos y les dejarían en paz. En aquellas gentes, para las que cualquier hecho de la naturaleza era poco menos que profético, la noche de Samhain abría el largo y crudo invierno por el que vagaban perdidos los fantasmas de los muertos del último año en busca de cuerpos que poseer para transitar al otro mundo, hasta la llegada de la primavera cuando los días son más largos y las tinieblas menguan.
Cuando el Cristianismo llega a los pueblos célticos, la tradición del Samhain no desaparece, pese a los esfuerzos realizados por la Iglesia Católica para eliminar supersticiones paganas que pudieran entroncar con el satanismo o culto al diablo. Sin embargo la fiesta del Samhain sufre alguna transformación. En el calendario gregoriano, el 1 de noviembre pasó a ser el día de Todos los Santos; el Samhain, la víspera de Todos los Santos, pasó a denominarse All-hallows Eve y, actualmente, por contracción de la expresión, Halloween; y por su parte, el Día de los Todos los Difuntos o Día de Todas las Almas pasan a ser el 2 de noviembre. Las tres celebraciones juntas, “Eve of All Saints”, “Day of All Saints”, and “Day of All Souls”, se denominan en la tradición irlandesa Hallowmas.
A mediados del siglo XVIII, los emigrantes irlandeses empiezan a llegar a América. Con ellos llegan su cultura, su folclore, sus tradiciones, su Halloween… En un primer momento Halloween sufre una fuerte represión por parte de las autoridades de Nueva Inglaterra, de arraigada tradición luterana. Pero a finales del siglo XIX, los Estados Unidos reciben una nueva oleada de inmigrantes de origen céltico. La fiesta de Halloween, en América, se mezcla con otras creencias indias y en la secuela colonial, el Halloween incluye entre sus tradiciones el contar historias de fantasmas (telling of ghost stories) y la realización de travesuras (mischief-making), bromas (fortunes) o los bailes tradicionales. La gente comienza a confeccionar disfraces (disguises) o trajes para Halloween (Halloween costumes).
Así, en Estados Unidos, Halloween, evoluciona y se desentiende de la tradición cristiana. Halloween se convierte en una noche con aura misteriosa, brujas, fantasmas, duendes, espíritus, pero sin que se pierda el nido festivo y el buen humor. Una noche de dulces, bromas, disfraces y películas de terror, perdidos ya los miedos de los viejos ancestros irlandeses.

Publicado en: en 15/04/2009 a las 6:07 pm Comments (2)

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2 Comments Deja un comentario

  1. On 31/08/2010 at 4:27 pm Evangelina Said:

    hay muchos cuentos sobre el halloween, este de aqui para ser el mas cercano a la verdadera “historia”. tengo mucho respeto por todo lo pagano. Siento q si hubieramos seguido ese sendero estariamos mejor. muy bueno el blog. saludos

  2. On 09/11/2010 at 4:46 pm Nen Said:

    Que buena entrada!!! me tienen podrida las asociaciones demoníacas a una fiesta que para los niños no significa nada más que “dulces y más dulces”. Mi futura cuñada, oriunda de “yankeelandia” dice que era su feriado favorito, porque significaba disfrazarse de lo que quisiera a título de nada, y comer dulces por montones sin que la retaran. Eso es todo lo que significa para los niños, DULCES…
    Se agradece el post =D

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